PROTECCION CONTRA GRAVES ENFERMEDADES

Padecer una grave enfermedad es algo que todos hemos vivido en nuestro entorno más cercano. La pregunta es, ¿por qué no te va a ocurrir a ti?

En cualquier caso, padecer una grave enfermedad, no es sinomimo de fallecimiento. Cada vez, existen más tratamientos que permiten solucionar cualquiera que sea el caso.

Pero como todo, es importante tener dinero para poder pagar los costes de los tratamientos o para poder disfrutar de tus últimos días haciendo lo que más te apetece con los tuyos.

Se entenderá por Enfermedades Cubiertas: toda alteración de estado de salud de causa común o accidental, confirmada por un médico legalmente reconocido y que coincida con alguna de las definidas a continuación, en los términos siguientes:

1) Cáncer. La manifestación de un tumor maligno caracterizado por no estar encapsulado y por el crecimiento y dispersión incontrolado de células malignas y la invasión de los tejidos. El término ”cáncer” incluye la leucemia (excepto la leucemia linfocítica crónica) y la enfermedad de Hodgkin. El diagnóstico debe ir apoyado con evidencia histológica de malignidad.

2) Infarto de miocardio. La muerte o necrosis de una parte del músculo del corazón (miocardio) como resultado de bloqueo de las arterias coronarias. El diagnóstico de la enfermedad deberá ser confirmado por todos y cada uno de los siguientes síntomas: – Historial de dolor pectoral típico y prolongado – Alteraciones nuevas en el electrocardiograma que confirmen la muerte de parte del miocardio – Incremento de las enzimas cardíacas a niveles superiores de los aceptados como normales por laboratorio. – Deberá ser acreditado el tratamiento o ingreso en un centro hospitalario.

3) Accidente cerebro-vascular: La lesión o accidente cerebrovascular debido a trombosis cerebral, embolia o hemorragia que produzca secuelas neurológicas durante más de 24 horas y que suponga una lesión neurológica permanente.

4) Enfermedades cerebrales derivadas de tumores benignos o malformaciones vasculares: La enfermedad originada en tumores benignos de las células nerviosas o en las malformaciones vasculares (aneurismas o hemangiomas) que afectan a centros vitales del cerebro, del encéfalo, o vecinos a dichas estructuras, cuyo tratamiento por extirpación resulta imposible o técnicamente muy difícil sin dejar secuelas, siendo necesario recurrir a métodos de alta tecnología quirúrgica.

5) Insuficiencia renal: La fase final de fallo crónico e irreversible del funcionamiento de ambos riñones a consecuencia del cual sea necesario proceder a una diálisis renal a intervalos regulares o a la realización de un trasplante renal (como receptor). Será necesaria la confirmación de la necesidad de la diálisis o trasplante renal mediante informe del nefrólogo.

6) Intervención quirúrgica para enfermedades de las arterias coronarias. Práctica de una intervención ”by pass” (vena safena o injerto mamario interno) como tratamiento de una enfermedad de las arterias coronarias, así como el sometimiento a una intervención o procedimiento de angioplastia destinado a la dilatación de una arteria mediante el inflado de un balón ubicado en la punta de un catéter. El diagnóstico se realiza a través de una prueba de angiografía normal.

7) Sustitución de las válvulas del corazón: La realización efectiva de la reposición total de una o más válvulas del corazón para el tratamiento de una enfermedad. 8) Trasplante de órgano vital: La cirugía de trasplante como receptor de alguno de los siguientes órganos: corazón, pulmón, hígado, médula ósea y páncreas.